Perjucios extrapatrimoniales vs patrimoniales

Perjuicios patrimoniales vs extrapatrimoniales

En otras ocasiones en este blog hemos hecho referencia a los perjuicios patrimoniales, pues hacen referencia a los daños que sufren los bienes referentes al patrimonio de una persona y que por tanto deben ser indemnizado. En este blog hablaremos de los perjuicios extrapatrimoniales y cómo este tipo de perjuicios impactan de manera positiva en la reparación no pecuniaria vs los patrimoniales en la reparación pecuniaria.

 ¿Qué son los perjuicios extrapatrimoniales?  

Los perjuicios extrapatrimoniales hacen referencia a la lesión o destrucción de un derecho extrapatrimonial, es decir que va más allá del patrimonio. En otras palabras, un perjuicio extrapatrimonial ocurre cuando se lesiona un derecho que no tiene valor económico o que no puede ser valorado en términos monetarios. Por ejemplo, el derecho a la vida, el derecho a la intimidad, al libre desarrollo de la personalidad, entre otros.  

Esto implica que, bajo el esquema del perjuicio moral, no puede existir un resarcimiento económico, pues su daño va más allá de lo material y patrimonial.  

¿Cómo se indemnizan los perjuicios patrimoniales y extramatrimoniales?  

Como vimos, cuando se vulnera a una persona se puede perjudicar su patrimonio o uno de sus derechos extrapatrimoniales. En cualquiera de los dos casos debe existir una indemnización. Sin embargo, la indemnización es distinta, pues se trata de dos escenarios distintos bajo la ley de lo contencioso administrativo.  

Cuando se trata de daños patrimoniales, el daño y afectación causada es medible, motivo por el cual, se puede tasar en términos monetarios. Por otra parte, los perjuicios extrapatrimoniales como veíamos no son tasables ni medibles, sin embargo, pueden incluso pesar más, pues va más allá de la esfera netamente del patrimonio. Así, su indemnización es abstracta y más compleja, pues pretendería regresar al estado inicial de la persona antes del daño (reparación no pecuniaria).  

Daño patrimonial vs extrapatrimonial  

Veamos un ejemplo que ilustre la diferencia entre los tipos de perjuicios. Imaginemos una persona cuyo buen nombre fue dañado injustamente en su lugar de trabajo y a causa de ello, es despedido. Una vez esta persona demanda y reclama su derecho al buen nombre puede reclamar dos tipos de daños: patrimonial y extrapatrimonial.  

Por un lado, podría reclamar el dinero que deja de percibir debido a su despido injusto, pero a su vez, y una esfera más compleja puede reclamar el derecho al buen nombre, un derecho extrapatrimonial.  

Así, no solo se debe indemnizar a dicha persona por los salarios que deja de percibir y todo el escenario patrimonial que de allí se desprende, sino que también deben reparar su buen nombre. Como podemos ver este tipo de reparación es mucho más abstracta, pero también requiere de reparación.  

¿Por qué es importante la reparación extrapatrimonial?  

La reparación extrapatrimonial es clave pues permite una reparación integral; pero a su vez, en casos de mayor complejidad, la reparación extrapatrimonial permite realizar actos simbólicos que quede en la memoria y en la historia de nuestro país.  

De este modo, se pretende que la reparación no se quede bajo el núcleo de la víctima, sino que trascienda y genere cambios tangibles en la sociedad.  

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